Publicado 17 de noviembre de 2025 en Bienestar, Hombre, Salud, TENA por Academia Tena


Hablar del examen de próstata todavía puede generar incomodidad o miedo en algunos hombres, pero hacerlo a tiempo puede marcar la diferencia entre un diagnóstico temprano y uno tardío. Este sencillo procedimiento permite detectar a tiempo alteraciones en la glándula prostática, incluida la presencia de cáncer, una de las enfermedades más comunes entre los hombres.
Antes de adentrarnos en este tema, recordemos que realizarse controles periódicos no solo es un acto de prevención, sino una forma de cuidar la salud y mantener la calidad de vida a largo plazo… Pero en qué consiste y cuándo debería realizar el exámen de próstata, ¡aquí te lo contamos!
El examen de próstata es una evaluación médica que tiene como objetivo revisar el estado de la glándula prostática y detectar posibles anomalías, como inflamaciones, crecimiento excesivo o la presencia de células cancerosas. Este examen forma parte de los chequeos preventivos recomendados para hombres, especialmente a partir de los 50 años, según su historial familiar y factores de riesgo.
Durante el procedimiento, el médico puede realizar una o varias pruebas, como el análisis del antígeno prostático específico (PSA), el examen del recto o, en algunos casos, una biopsia. Todas estas pruebas ayudan a determinar si la próstata está funcionando correctamente.
La próstata es una glándula pequeña, con forma similar a una nuez, ubicada debajo de la vejiga y delante del recto. Su función principal es producir parte del líquido seminal, que nutre y transporta los espermatozoides durante la eyaculación. Además, colabora en el control de la orina y en la salud del aparato reproductor masculino. Con el paso de los años, es común que la próstata aumente de tamaño, lo que puede generar molestias urinarias o dificultad para vaciar completamente la vejiga.
La respuesta a esta pregunta dependerá de la edad y los antecedentes familiares que tengas, pues son los principales factores que determinan cuándo empezar con los controles. La mayoría de los profesionales recomiendan que los hombres se realicen su primer examen de próstata entre los 45 y 50 años, aunque puede ser antes si existen antecedentes de cáncer prostático en la familia o si se presentan síntomas como:
Aquí como en todas las otras condiciones o enfermedades que puede traer la vida misma, detectar estos signos a tiempo permite actuar con rapidez y aumentar las posibilidades de éxito en el tratamiento.
Existen varios tipos de exámenes que ayudan a evaluar la salud prostática y detectar posibles enfermedades. Dependiendo del caso, el médico puede combinar diferentes pruebas para obtener un diagnóstico más preciso. Conozcamos algunas de ellas:
El antígeno prostático específico(PSA) es una proteína que produce la glándula prostática. Un análisis de sangre permite medir su concentración y detectar si hay niveles anormales.
Los valores de PSA suelen ser inferiores a 4 nanogramos por mililitro (ng/mL), aunque este límite puede variar. Además, un aumento no siempre significa cáncer; infecciones, inflamaciones o el simple envejecimiento también pueden elevarlo. Por eso, el resultado siempre debe ser interpretado por un médico.
También conocido como tacto rectal, este procedimiento permite al médico palpar directamente la próstata a través del recto para identificar irregularidades, bultos o zonas endurecidas.
Aunque puede generar algo de incomodidad, es un examen rápido, indoloro y muy útil para complementar el resultado del PSA.
Si las pruebas anteriores indican resultados anormales, el médico puede sugerir una biopsia de próstata, que consiste en extraer pequeñas muestras de tejido prostático para analizarlas en laboratorio.
Es el método más preciso para confirmar o descartar la presencia de células cancerosas y determinar el tipo de tratamiento que se requiere.

No todos los aumentos en el nivel de PSA significan un problema grave, pues existen varios factores que pueden alterar temporalmente los resultados. Aquí te nombramos algunos de ellos:
Por eso, es fundamental informar al médico sobre cualquier actividad o condición reciente antes de realizar el examen, para garantizar que los resultados sean confiables.
La preparación dependerá del tipo de prueba que se realice, pero en general se recomienda, teniendo en cuenta las actividades mencionadas anteriormente, que pueden modificar el resultado:
Estos pequeños cuidados ayudan a obtener resultados más precisos y a evitar falsos positivos o negativos.
Realizarse un examen de próstata a tiempo no solo previene complicaciones, sino que también puede salvar vidas, pues este tipo de cáncer, cuando se detecta en sus etapas iniciales, tiene altas tasas de curación y permite mantener una buena calidad de vida durante el tratamiento.
Superar los mitos y hablar abiertamente de este tema es una manera de cuidar tu salud, tu bienestar y tu futuro, así que, realiza los chequeos médicos necesarios en los tiempos acordados con tu profesional de la salud. Tu cuidado está en tus manos y en las acciones que emprendes pensando en tu bienestar, mientras nosotros te garantizamos seguridad y cuidado en todo el proceso con la línea de productos adecuada.
https://medlineplus.gov/spanish/prostatecancerscreening.html